sábado, 30 de junio de 2012
Temístocles, el héroe olvidado de la batalla de las Termópilas
Cuando se habla de la batalla de las Termópilas, que enfrentó al imperio persa contra la alianza entre ejércitos de las diferentes ciudades-estado griegas, todo el mundo recuerda el papel heroico de los valientes espartanos que lucharon con tesón frente a miles de enemigos en un angosto desfiladero en el año 480 a.C. Sin embargo, apenas se conoce el vital apoyo que los ‘300’ recibieron desde el mar. La armada ateniense se había apostado en el estrecho de Artemision, con el objetivo de controlar cualquier intromisión persa que generara un desembarco y posterior ataque por la retaguardia griega. Desde el punto de vista ofensivo, fue una manera de desarticular la principal baza con la que contaba el ejército del Gran Rey Jerjes.
Temístocles nació en el seno de una familia con escasos recursos -fue hijo de un comerciante-, por lo que de haber vivido en otra zona del mundo en aquella época le habría complicado ascender de clase, pero la democracia incipiente que comenzaba a gestarse en Atenas, junto con el florecimiento de la actividad marítima en el Egeo, le dieron la posibilidad de escalar posiciones hasta ocupar un puesto destacable en la sociedad griega. Éste había obtenido importantes conocimientos políticos, gracias a su participación activa en el gobierno ateniense, e, igualmente, vivió en primera persona la batalla de Maratón, que le proporcionó nociones profundas sobre la guerra, además de ideas bastante fiables acerca del comportamiento persa durante el combate. Todas estas habilidades las puso en práctica durante los tres días que duró la confrontación en Artemision y en la posterior ofensiva griega contra los persas en Salamina.
Este astuto ateniense pronosticó la venganza de los persas y la necesidad de fortalecer la fuerza naval. No obstante, ambas afirmaciones tuvieron numerosos detractores en la época, lo cual le obligó a usar su influencia en las altas esferas y a engañar a los ciudadanos para conseguir sus propósitos. Temístocles afirmó que en Egina, una pequeña isla de Grecia, los barcos mercantes podrían tener problemas de seguridad y, por lo tanto, era fundamental potenciar la armada. Un ardid que a la postre sería crucial en los primeros compases del conflicto contra los persas.
Cuando la flota enemiga llegó al estrecho de Artemision, el jefe de la armada ateniense les estaba esperando junto a la costa con cerca de doscientos barcos. La diferencia era abismal, los griegos se encontraron frente a un millar de naves. Sin embargo, el comandante persa no imaginaba ni en lo más recóndito de sus pensamientos, que Temístocles iniciaría un ataque frontal estando en minoría. Por ello, aprovechando el desconcierto, tuvo el descaro de iniciar un ataque directo a última hora de la tarde, idea descabellada, a priori, si se tiene en cuenta que a ciertas horas se descartaba una batalla en el mar a causa de la falta de luz. Con esta estrategia, en caso de salir bien, tenía muchas posibilidades de dejar muy mermada la moral de los persas, y de haber sido un suicidio, las pérdidas serían pocas debido a que la noche caería pronto sobre sus cabezas. Durante el primer día de batalla, los persas sufrieron grandes daños, perdieron decenas de barcos en Artemision y cerca de diez mil soldados en las Termópilas a manos de ‘los 300’. Además, para más inri, una despiadada tormenta arrastró a más de ciento cincuenta barcos al fondo del mar. Los dioses protegían a los griegos y castigaban a los persas, pensaron algunos.
La segunda jornada también fue aciaga para los persas, pero la traición de un espartano desterrado, dejó en manos de Jerjes una información acerca de un sendero a través del cual podía sortear la férrea defensa griega en el desfiladero de las Termópilas. Esta traición, truncó el destino de los espartanos liderados por el rey Leónidas, que se sacrificaron con el objetivo de que el ejército griego tuviera tiempo de replegarse para contrarrestar el ataque persa. Mientras tanto, Temístocles obtuvo una nueva victoria en el tercer día de combate, sin embargo la caída de las fuerzas terrestres, le llevó a tomar la decisión de retirarse haca el sur y reagrupar fuerzas en zona tranquila.
Poco tiempo después, Jerjes cumplió su venganza reduciendo Atenas a cenizas. Aunque, un mes más tarde, serían los griegos los que buscaron resarcirse. Una nueva táctica del inteligente Temístocles, frenó el obstinado avance del ejército rival. Dicha estrategia consistió en hacer llegar al Gran Rey Persa un mensaje donde expresaban una retirada de sus tropas, esto animó a los persas a adelantar líneas tanto por mar como por tierra, adentrándose sin saberlo en una hábil emboscada griega en el estrecho de Salamina que desembocó en graves pérdidas y, por ende, en la retirada persa. Esta brillante idea supuso el inicio del fin del Imperio persa y la liberación de las ciudades griegas.
En cuanto a Temístocles, su reconocida victoria en Salamina le proporcionó mucha fama en Atenas. Una admiración que se redujo considerablemente tras mostrar su apoyo a una alianza con los persas frente a Esparta. Esta postura le llevó a ser relegado de su cargo en la ciudad ateniense y le obligó a refugiarse en territorio enemigo, donde se le otorgó un cargo político. Según cuenta la tradición, Temístocles se envenenó, finalmente, para no ayudar al Rey de Persia en una nueva trama para conquistar Atenas.
miércoles, 27 de junio de 2012
El Instituto Internacional para la Exploración de Especies publica las diez más insólitas del 2012
En un mundo donde las nuevas tecnologías controlan cada uno de los movimientos realizados por el ser humano y donde parece que ya está todo descubierto, las sorpresas no dejan de producirse cuando se trata de la madre naturaleza. El Instituto Internacional para la Exploración de Especies (The International Institute for Species Exploration) publica cada año la lista de las diez especies más extrañas descubiertas en todo el planeta. El top ten se elabora mediante un proceso de selección realizado por un comité de científicos expertos, que determina cuáles serán las elegidas de entre todas las que se han encontrado.
La lista de animales insólitos de este 2012 es la siguiente:
-El Mono que estornuda fue hallado en las montañas de Myanmar (antigua Birmania), se caracteriza por tener una nariz achatada, pelaje negro y una especie de barba blanca. Recibe su nombre porque, al parecer, estornuda cuando llueve. En días así, intenta evitar que las gotas penetren por su nariz ocultando la cabeza entre las piernas.
-La Medusa de colores es muy llamativa por su fisonomía, pero también por su textura. Expertos en biología resaltan su espectacular belleza, aunque esto es solo una artimaña puesto que provoca graves picaduras. Es natural de la isla de Bonaire (Países Bajos).
- El Gusano del Diablo es un tipo de organismo multicelular que vive en el subsuelo terrestre. Fue descubierto a más de un kilómetro de profundidad en una mina de oro en Sudáfrica. Puede soportar altas temperaturas, y como explican los encargados de efectuar la datación en carbono, el lugar donde fueron encontrados discernía que estos gusanos no habían estado en contacto con la atmósfera de la Tierra en los últimos 4000 ó 6000 años.
-La Orquídea es una familia de plantas conformada por más de 25.000 especies diferentes. Ésta en concreto, forma parte del top ten porque tiene una característica bastante peculiar… florece de noche. Suele abrir sus pétalos a las diez de la noche y se ocultan justo antes del amanecer. Ha sido descubierta en Papúa Nueva Guinea.
-La Avispa Parásita suele volar a escasos centímetros del suelo esperando encontrar a una hormiga que porte sus huevos hasta que eclosionen. Estas avispas pican con su aguijón a una velocidad casi imperceptible. Tiempo después la larva aparece y se alimenta de la propia hormiga. En ocasiones, esta puede defenderse si detecta la llegada de la avispa cruzando las piernas o abriendo las mandíbulas. La avispa parásita ha sido descubierta en España, concretamente en Madrid.
-El Hongo Esponja ha recibido este nombre en honor al personaje de dibujos animados ‘Bob Esponja’. Se caracteriza principalmente porque se puede exprimir como una esponja y luego vuelve a su estado habitual. Según indican los expertos, “su inusual forma es diferente a todo lo conocido”. Fue descubierta en la Isla de Borneos (Malasia).
-La Amapola de Otoño de Nepal ha sido elegida por su llamativo e intenso color amarillo. Esta especie no ha sido conocida por la ciencia hasta hace relativamente poco, principalmente, por vivir en lugares poco accesibles y ambientes extremos –a más de 10.000 pies- en la zona del Himalaya (Asia).
-El Ciempiés gigante se encuentra en las montañas al este de Tanzania, uno de los enclaves más cálidos del planeta. Mide 16 cm, tiene 1´5 cm de diámetro y consta de 56 anillos o segmentos cada uno con dos pares de patas.
- El Cactus que camina (The Walking Cactus) tiene a simple vista más parecido a una planta que a un animal, cuenta con un cuerpo similar al de los gusanos, con diez pares de espinas robustas y, probablemente, apéndices articulados. Fue descubierto en Chengjiang, al suroeste de China.
-La Tarántula Azul iridiscente peluda de Brasil es un espécimen hermoso y casi extraordinario debido a la pérdida de su hábitat. Se encuentra en zonas de montaña donde las precipitaciones son más abundantes. No es la única tarántula azul, pero su población está descendiendo considerablemente por el interés de algunas personas en tenerlas como mascotas.
El descubrimiento de nuevas especies en pleno siglo XXI provoca cierta modestia en el ser humano al comprobar que la madre naturaleza le sobrepasa. No todo está tan escaneado ni analizado por la avanzada sociedad actual. Sólo hay que aprender a escuchar el eco de su llamada, con la que nos quiere recordar que sólo somos una especie más dentro del Planeta Tierra.
viernes, 11 de mayo de 2012
¿Desató Howard Carter la maldición de Tutankhamón?
A finales del siglo XIX, un joven criado en el seno de una familia adinerada viajó por primera vez a Egipto, en ese momento nadie sabía la importancia que esa visita tendría en un futuro ni tampoco que la profunda sensación de apego incipiente en aquel inglés de 17 años depararía tiempo después en uno de los descubrimientos arqueológicos más importante de la historia. Howard Carter engendró una gran devoción por las antiguas ruinas egipcias, lo que le llevó a convertirse en un arqueólogo competente con el paso del tiempo. En 1909, lord Carnarvon -también inglés y millonario-, interesado en el negocio de la arqueología, obtuvo una concesión para excavar al oeste de Tebas y decidió contratar a Carter. La relación entre ambos fue bastante cordial, se entendían a las mil maravillas, por lo que este no tuvo más remedio que aceptar la propuesta del intrépido Howard Carter cuando le pidió que se hiciera con la concesión del Valle de los Reyes.
Las circunstancias estaban tornándose complicadas tras cinco años trabajando bajo el calor del desierto sin haber obtenido resultado alguno. Este motivo mermaba la confianza en Carter y la paciencia de Carnarvon tenía un límite, por ello había un ambiente enrarecido en el equipo debido a la inminente suspensión del proyecto. Sin embargo, en el mes de noviembre de 1922, los trabajadores de la excavación llamaron a Carter para informarle acerca de unos posibles hallazgos de cierto interés. Este acudió rápidamente y vio ante sus ojos, tras apartar pesados escombros, una puerta con el sello del chacal, es decir el icono real en las necrópolis. Al final, la intuición del perseverante arqueólogo habían dado sus frutos, ante él se encontraba una tumba real. El 26 de noviembre de 1922 quedó reflejado como el día en que Howard Carter descubrió la tumba del hasta ese momento desconocido rey Tutankhamón. De aquel día, también ha quedado para la historia una frase célebre expresada por Carter al asomar la cabeza por un hueco que daba a la cámara funeraria, en ese instante Carnarvon le preguntó por lo que estaba viendo, y este contestó: “Cosas maravillosas”.
La tumba se componía de cuatro cámaras, donde resplandecía un preciado tesoro compuesto por piezas de oros de innumerables formas y tamaños. En esa época, el faraón Tutankhamón era un personaje prácticamente desconocido, por lo que su descubrimiento recibió un gran seguimiento en casi todo el mundo. Cuando los descubridores abrieron la tumba del joven rey, lo primero que les sorprendió fue la máscara de oro incrustada de piedras preciosas y vidrios de color que tapaba su rostro. Este detalle sólo fue uno más de las numerosas sorpresas, algunas desagradables, que depararía este descubrimiento. Son incontables los misterios que envuelven la vida de Tutankhamón, perteneciente a la XVIII Dinastía, parece ser un miembro real, cuya historia no termina de crear consenso entre egiptólogos y arqueólogos. Al parecer, accedió al trono a muy temprana edad –unos dicen que a los 8 ó 9 años y otros a la edad de 27 ó 28-, tuvo un reinado agitado y para más inri su muerte está rodeada de enigmas, puesto que se desconoce si fue asesinado, envenenado, o si falleció de forma natural. Mientras que todos se intentan poner de acuerdo, una leyenda creciente se ha extendido hasta nuestras fechas acerca de su maldición. Dicha maldición, indican algunos, acaba con todos aquellos que pretenden profanar su lecho eterno. Una maldición, que pudo desatar Howard Carter.
La maldición de Tutankhamón
Hay dos corrientes bien definidas acerca de la posibilidad existente de que la tumba del joven faraón Tutankhamón estuviera protegida de intrusos por una cruel maldición. Por un lado se encuentran los defensores de esta teoría, los cuales se basan principalmente en las continuas muertes acaecidas en el seno de los descubridores de tan importante hallazgo arqueológico. La extraña sucesión de muertes comenzó con el fallecimiento de lord Carnarvon, al que siguieron el ayudante de Carter, Arthur Mace, los egiptólogos, George Bendi y James Henry Breasted; el magnate de los ferrocarriles estadounidenses, George J. Gould (se refrió en la tumba y murió de neumonía al igual que Carnarvon); el secretario personal de Carter, Richard Bethel; y poco después, el padre de este último que terminó suicidándose indicando en una nota que lo hacía al no querer soportar más horrores. En total más de veinte personas del entorno de Carter fallecieron en un corto espacio de tiempo.
Sin embargo, por otro lado, existen los detractores de esta teoría como es el caso del epidemiólogo Mark Nelson, cuyas investigaciones defienden que la mayoría de los descubridores fallecieron pasados una media de más de veintiún años después del descubrimiento y que por cada muerte prematura hubo varios que vivieron varias décadas –este es el caso del propio Howard Carter que murió dieciséis años después del hallazgo-. El conocido egiptólogo Zahi Hawass aporta la opción –también discutida por ciertos sectores- de una posible infección producida por la inhalación de los gérmenes encerrados en la cámara funeraria durante más de 3000 años.
sábado, 5 de mayo de 2012
La NASA detecta una especie de OVNI “absorbiendo” energía del Sol
El pasado 11 de marzo unas imágenes en las que se podía apreciar a una especie de esfera oscura de importantes dimensiones conectada al Sol a través de largos filamentos se extendieron por la red a gran velocidad. Numerosas páginas web se hicieron eco de ellas, al igual que algunas cadenas de televisión, que no tardaron en colocarle un marchamo de autenticidad. Entre esta corriente, destacan aquellos que, incluso, comenzaron a asegurar que se trataba de una nave gigantesca que se preparaba para invadir la Tierra.
Los más escépticos en estos temas, procuraron rápidamente encontrar la fuente inicial desde la cual procedían esta grabación, ya que era muy probable que se tratara de alguna broma lanzada a la red como ha ocurrido en otras ocasiones. Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula al conocer que las imágenes habían sido recogidas por el Observatorio de Dinámica Solar (SDO) de la NASA, quizás el más avanzado en los estudios del astro rey. Al parecer, la citada esfera estuvo durante más de 80 horas conectada a nuestra estrella (se puede apreciar en los datos de distintas webs oficiales entre los días 9 y 12 de marzo) y tras desprenderse se produjeron una serie de llamaradas solares muy activas durante casi seis horas.
Naturalmente, aparte de la teoría del ovni, surgieron otras desde un punto de vista más científico, pero no por ello menos espectaculares. Unos indicaban que podía tratarse de un imponente agujero negro que poco a poco comenzaba a devorar al Sol; y otros, en cambio, especificaban que la esfera oscura apreciada en las imágenes pertenece a un planeta descarriado a punto de colisionar con el astro rey durante su paso sin rumbo por esa zona del espacio. Esta última versión, puede deberse a que la citada esfera contaba con unas dimensiones descomunales, según se ha comprobado mayor que el planeta Júpiter.
Con el paso de los días, los datos comienzan a cuadrar y los científicos más avezados en la materia, concienzudos en su incansable búsqueda de una explicación lógica para todo, han determinado que se trata de un ‘agujero coronal’ en la capa más externa del Sol. Según ellos, es un acontecimiento claramente documentado y que sucede con cierta frecuencia, por lo que los científicos encargados de estudiar todo lo ocurrido en el astro rey lo conocen perfectamente –se entiende que fue esta la razón por la que desde la NASA no se publicara ningún comunicado al respecto-. Estos agujeros coronales, según cuentan, pueden aparecer antes de producirse una tormenta solar y si se generan en el borde de la corona solar son más perceptibles.
De esta forma, el misterioso ovni gigante conectado al Sol parece ser un efecto transitorio provocado por la perseverante actividad solar. No obstante, las teorías más bizarras y las conspiraciones más enrevesadas siguen extendiéndose por la red. Este asunto no es más que un simple capítulo dentro de la amplia enciclopedia repleta de curiosidades y misterios que aglutina el espacio exterior.
viernes, 23 de marzo de 2012
¿Efecto óptico o extraño personaje?
El pasado sábado día 3 de marzo, se representó en el Salón de Actos del Ayuntamiento de Camas la obra de teatro La Pasión’. Muchos cameros asistieron al evento, que sin duda, fue digno de ver. Todo sucedió con total normalidad y al final se despidió a los actores con una fuerte ovación.
La sorpresa se produjo al pasar la instantánea desde el teléfono móvil al ordenador, donde se pudo detectar con más claridad una especie de anomalía. Entre el decorado, parece surgir un personaje de características excepcionales señalando al protagonista de la obra que no es otro que Jesús de Nazaret. Si profundizamos en la escena, nos encontramos ante uno de los momentos más enigmáticos e importantes en las horas finales de la vida del Nazareno. Durante la ‘Última Cena’, Jesús se despide de sus discípulos y menciona la traición de uno de ellos.
El misterio parece haberse cruzado en nuestro camino, por lo que para obtener más información al respecto, se ha enviado esta fotografía al programa Cuarto Milenio -presentado y dirigido por el periodista Iker Jiménez-. En próximas fechas es posible que podamos conocer algo más acerca de ella. Desde un punto de vista escéptico, podría considerarse un fallo en la captación de la imagen, un efecto provocado por la baja calidad de la cámara del teléfono móvil o una simple pareidolia. No obstante, las circunstancias y la temática de la obra añaden aún más misterio, si cabe, a la fotografía, en la que se aprecia a un Jesús de Nazaret, que sabe que va a ser traicionado por uno de los apóstoles, mientras un extraño personaje parece señalarle a sus espaldas.
martes, 6 de marzo de 2012
La Gioconda española pasa de estar casi en el anonimato a ser referencia en el mundo artístico

Desde hace varias semanas, se está produciendo un gran revuelo mundial en torno al redescubrimiento de una de las pinturas pertenecientes al museo del Prado de Madrid. Esta admiración se genera tras la restauración de una de las supuestas copias de la Gioconda del Luvre, obra del famoso Leonardo Da Vinci, cuyo fondo negro mostró, al aplicarle un método similar a la radiografía, una serie de trazos que reflejaban pinceladas y detalles casi idénticos a los existentes en el original. Dichas coincidencias han dado lugar a numerosas teorías al respecto, incidiendo algunas en que la pintura española puede haber sido elaborada en el taller del propio Da Vinci e, incluso, que pueda ser coetánea.
La Mona Lisa es un icono a escala mundial, estudiada al detalle y analizada por todos los expertos del mundo. Sin embargo, por el momento ninguno de ellos se atreve a restaurarla por miedo a destruir una obra tan importante. La admiración profesada por el ámbito artístico hacia esta pintura, supone que cualquier noticia que aparece relacionada con la Gioconda adquiera un cariz sustancial. La historia del retrato más conocido a escala global encierra una gran cadena de interrogantes, guardados herméticamente tras una enigmática sonrisa.
La noticia surge en el momento en que se decide descolgar el cuadro para enviarlo a una exposición que a finales de este mes de marzo se celebrará en el Louvre sobre la obra ‘La Virgen, el niño Jesús y Santa Ana’ de Leonardo Da Vinci. Los miembros del taller del museo del Prado, decidieron realizar una especie de radiografía, a finales de enero o comienzos de febrero, para conocer en profundidad dicha pintura, además de los secretos escondidos tras ese fondo negro. Una decisión que a la postre se ha convertido en el descubrimiento más importante en el mundo artístico y cultural de la historia reciente. Algunos la han bautizado ya como: ‘La gemela de la Gioconda’, ‘La hermana de la Gioconda’, La Gioconda de Madrid’; y otros, yendo más allá, ‘La verdadera Gioconda’.
Según contaron los responsables de esta observación minuciosa, a la que se pensaba era una copia de la Mona Lisa perteneciente al siglo XVII, es que las sorpresas comenzaron a sucederse desde casi el principio de la exploración. Escondido tras el fondo negro, apareció un paisaje bastante similar al del cuadro original, a lo que se le añadió el descubrimiento de varias modificaciones durante su elaboración que también se encuentran en el de París, por lo que se deduce, una vez descartada la opción de Leonardo, que su autor pudo ser uno de sus discípulos, a saber Andrea Salaino, Fernando Yáñez de la Almedina o Francesco Melzi, entre otros.
Al hacer una comparación minuciosa, se pueden apreciar algunas diferencias sutiles en varios detalles del entorno y desde el punto de vista anatómico como la amplitud de la frente, la anchura del rostro, la separación de los ojos o la forma del mentón. No obstante, existen otros pormenores que benefician al cuadro español, y es que tiene cejas (la Gioconda del Louvre no tiene), un dato destacado por Giorgio Vasari -famoso por sus biografías a artistas italianos- y la mayor calidad de la madera donde aparece el cuadro madrileño, en comparación con el francés.
Las explicaciones son muchas y las opiniones al respecto difieren ampliamente unas de otras, pero, a pesar de todo, los datos aportados vislumbran bastantes similitudes entre ambas obras de arte, lo que supone que la Gioconda española surgió del entorno de Leonardo Da Vinci y que fue creada a la misma vez que la original. Por ello, toma ventaja con respecto al resto de copias repartidas por el mundo y le adhiere una gran notoriedad colocándola entre las pinturas más valoradas a nivel internacional.
Existen diferentes cuadros creados en el taller de Leonardo Da Vinci que aún conservan ese fondo negro y que todavía no han sido analizados. ¿Qué otras curiosidades podrán descubrirse acerca de Da Vinci y su entorno? ¿Por qué casualmente la Gioconda de Madrid aparece registrada con el 666? ¿Sería Da Vinci el autor de la obra española? De no ser así, ¿qué personaje habría sido? ¿Qué os sugiere la enigmática sonrisa de ambas 'Giocondas'?
domingo, 6 de noviembre de 2011
Historia de miedo

Martes, 23 de noviembre de 1996.
Camas, Sevilla.
Era una gélida mañana de otoño, la niebla densa dificultaba la visión y las luces de las farolas parecían pequeñas luminarias que se mantenían impávidas a cierta distancia del suelo. Luis Montero, vecino del Carambolo, se disponía a coger el coche como todas las mañanas para ir a su trabajo. Tenía pensado llegar pronto al Ayuntamiento para adelantar varios asuntos que le traían de cabeza desde hacía varios días. Luis ocupaba uno de los despachos de la segunda planta donde ejercía su labor como Delegado. Acostumbraba a dejar la puerta entreabierta porque decía que se agobiaba en los sitios cerrados y le gustaba asomarse al ventanal del pasillo para ver a los vecinos de Camas mientras realizaban sus quehaceres diarios.
Pasaban pocos minutos de las nueve de la mañana, cuando una mujer irrumpió en su despacho con la cara desencajada y jadeante como si algo malo hubiera pasado. Luis rápidamente se levantó de su asiento y le ofreció un poco de agua.
Luis: ¿Está usted bien? ¿Qué ha pasado?
María: Mi hijo, mi hijo, estoy buscando a mi hijo…
Luis: Tranquilícese, ¿Cómo se llama?; María -respondió ella-. Bien María, vamos a ver ¿qué ha ocurrido?
María le explicó con dificultad que había perdido a su hijo, pero que no recordaba con seguridad lo que había sucedido. “Seguro que ha sido él”, esa afirmación dejó a Luis algo confundido.
Luis: ¿Quién es él? ¿Su marido?
María: No, mi marido está de viaje. Ha sido él, seguro. El hombre que siempre me persigue…vengo huyendo de él buscando ayuda, porque no sé que ha hecho con mi hijo y ahora creo que viene a por mí- decía entre sollozos-. ¿Ayúdeme, por favor?
Luis: Bueno, relájese. Cuéntemelo todo.
Ambos estuvieron hablando durante un buen rato.
Mientras tanto, en el exterior, la densa niebla había dado paso a la lluvia que empezaba a arreciar. Una cegadora luz blanca entraba continuamente por el ventanal, acompañada por unos imponentes truenos. Dentro del Ayuntamiento, todo parecía muy tranquilo, todos trabajaban en sus respectivos despachos ajenos a lo que estaba ocurriendo en el de Luis.
La mujer seguía muy nerviosa, hablaba de forma entrecortada sin encadenar dos frases consecutivas. Según pudo deducir Luis, había perdido al pequeño tras escuchar un ruido muy fuerte, que le hizo salir despedida. Posteriormente, se incorporó, bajó las escaleras de su bloque de pisos -vive en un primero- y buscó a su hijo para asegurarse de que estaba bien. Sin embargo, junto a la puerta de salida, vio al hombre del que hablaba, este le sonrió de forma extraña y salió a la calle. María, desconcertada, corrió despavorida hacia el portal, pero al salir, no había nadie. Después lo único que vino a decirle es que no se acordaba de nada más y que apareció delante de la puerta de su despacho.
Luis la miró con cara de asombro, pero a la vez sintió la fuerte necesidad de poner todo lo que estuviera a su alcance para ayudar a la joven. Su testimonio parecía verdadero y su aspecto no generaba desconfianza. Por lo que decidió llamar a la Policía para iniciar la búsqueda del pequeño.
La lluvia seguía cayendo con fuerza en el exterior, la oscuridad seguía atrapando el cielo como si de medianoche se tratara y las luces del Ayuntamiento vacilaban con cada estruendo. El Delegado pidió a la joven que esperara en su despacho mientras él bajaba a recibir a la policía, ella asintió con desgana.
Estando sola en el habitáculo, pareció escuchar un sutil sonido proveniente del pasillo, casi inaudible. “Será el viento”, dijo en voz baja. Pero poco a poco se iba acercando, parecía un rechinar de dientes, una especie de risa que se perdía con el ruido que hacían las gotas de lluvia chocando contra el ventanal. María se levantó de la silla y con paso titubeante, anduvo hacia la puerta. De pronto, un relámpago llenó de luz el despacho, al asustarse se dio la vuelta y chocó contra alguien, pero no era Luis, sino el hombre de sonrisa maquiavélica que ya había visto anteriormente en su edificio. María gritó: “¿Dónde te has llevado a mi hijo?”, pero el hombre sin modificar ni un ápice su rostro, echó a correr por el pasillo con María tras de sí pisándole los talones.
Cuando Luis y los dos agentes de la policía local subieron a la segunda planta y llegaron al despacho, allí ya no quedaba nadie. Luis quedó perplejo ante la ausencia de la mujer.
Luis: Pero si estaba aquí hace un segundo…que cosa más extraña. Al oír sus palabras uno de los policías dijo: “Vaya mañana que llevamos…”. Luis no dudó en preguntarle al agente a qué se refería, ya que él se había dirigido directamente al Ayuntamiento y no había cruzado palabra con nadie desde que comenzó a trabajar. Él policía incrédulo, miró a Luis y le preguntó: ¿Es que no te has enterado…?
Casi al mediodía, Luis se disponía a salir del Ayuntamiento con la sensación de que no había podido poner al día todo el trabajo que tenía acumulado, aunque, de la misma manera, pensó en todas las cosas que le habían ocurrido durante esas horas. Cabizbajo, salió por la puerta principal y abrió su paraguas. Al levantar la mirada vio sentada en la puerta de la biblioteca, sola y decaída, a María. Este se acercó y se sentó a su lado.
María: No lo encontraré, he buscado por todas partes, le he preguntado a todo el mundo y nadie me dice nada…
Luis la miró con cariño: “María, acompáñame. Tengo que enseñarte algo”. Ella aceptó con indiferencia.
Ambos se dirigieron hacia la comisaría de policía refugiados bajo el paraguas de Luis, ninguno de los dos se atrevió a articular palabra durante el corto recorrido. Al llegar a la puerta, Luis pidió a María que se asomara. Esta hizo lo que el Delegado le había mandado sin rechistar. De momento, el rostro de la joven cambió por completo, su pequeño estaba sentado en una de las sillas de la comisaría mientras un policía lo entretenía jugando con dos cochecitos en miniatura. María, sin pensárselo, decidió entrar para darle un abrazo a su hijo, cuando Luis le agarró por el brazo. “¿Qué haces?”, le increpó la joven. Este miró hacia el suelo y le dijo: “No puedes entrar”. Ella, desconcertada, le preguntó por qué. El Delegado respiró hondo e intentó explicárselo.
Luis: “Esta mañana se ha producido un grave incidente en el edificio número siete de la calle Osuna, al parecer un nuevo inquilino se ha suicidado provocando un escape de gas que ha dado lugar al estruendo que te sorprendió a primera hora. Tu piso estaba justamente debajo del suyo, ambos han quedado en pésimo estado y, probablemente, se tenga que clausurar el edificio hasta que los técnicos no hagan una valoración de los daños ocasionados”. Este hizo un gran esfuerzo para seguir explicándole. “Lo peor es que hay dos víctimas: un varón de mediana edad y una joven”. “Esa joven eres tú, María”.
La joven puso una mueca de incredulidad, pero se estremeció cuando miró hacia la puerta y en sus cristales sólo se reflejaba la figura de Luis. Ahora puedes despedirte de él, dijo el Delegado. Ella entró en la comisaría, le dio un beso a su hijo y tras un fuerte destello, María desapareció.
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